Nuevo Testimonio

Erika

El servicio y acompañamiento me ayudó en todo sentido. En comprender a mi hija, que es por lo que busqué el apoyo psicológico. En comprenderme a mi como persona. A comprender a las personas que me rodean. A buscar ayuda de un profesional porque no podemos con todos nuestros problemas solas, todos deberíamos siempre tener una orientación psicológica.

5 condiciones para lograr el bienestar en la pareja

En el mundo de las relaciones de pareja hay condiciones que facilitan o dificultan la relación de pareja. Hay criterios que nos permiten reconocer si nos estamos juntando con la persona adecuada o no, si estamos más cerca o más lejos de que nuestra relación esté en bienestar.

La primera condición es, que sea fácil, que fluya sin demasiado esfuerzo, que pueda experimentarme relajado, sin exigencias, sin tensiones, sin miedos, que pueda sentir impulso, motivación y sobre todo, que pueda tener mi espacio para seguir creciendo como persona.

La segunda condición es, que se trate de dos naturalezas no demasiado incompatibles, no demasiado diferentes. La compatibilidad del hombre y la mujer, o de cualquier pareja descansa sobre la diferencia, pero también cuando tenemos más posibilidades de asociarnos y hacernos cómplices.

La tercera condición es, que los miembros de la pareja sean verdaderos compañeros, que se sientan como tales, acompañados, ya que el otro es también un amigo y la amistad no se desgasta con el curso de los años.

La cuarta condición es tener fe y confianza plena en el otro. Que no sea necesario temer, desconfiar o protegerse. Que el otro nos inspire una completa confianza sobre la cual crezca un amor duradero. Que tengamos la certeza de que el otro no nos va a dañar.

La quinta condición es el deseo natural de que el otro esté bien, es decir, el deseo de que esté bien por encima de nuestros miedos o carencias. Aunque en los tiempos actuales, se vive la pareja más al servicio del yo que del tú o del nosotros, es más común que uno tenga el impulso espontáneo de que el otro lo haga feliz, y no de hacer feliz al otro. Sin embargo, el deseo de que el otro esté bien, consiste en ver al otro con la inteligencia del corazón y no sólo a través de nuestras proyecciones mentales; así lo amamos como es y le damos cuando sea posible lo que necesita y espera recibir. Se trata de encontrar la propia felicidad con la plenitud del otro.

Gracias por haber llegado hasta aquí.

Enviamos paz a tu vida.

Atte.

Ricardo Torres y Cecilia Suárez

“Dar Bienestar”