En las relaciones de pareja, compartir valores y principios es un pilar fundamental para la convivencia. Sin embargo, cuando las creencias religiosas son diferentes, pueden surgir desafíos que ponen a prueba el amor y la armonía. Desde la mirada del Psic. Ricardo Torres, terapeuta sistémico, la clave para que una pareja con diferentes religiones prospere radica en el respeto, la inclusión y el reconocimiento mutuo.
El Amor por Encima de las Diferencias
El amor maduro no busca imponer ni condicionar, sino acoger y aceptar la historia del otro. En este sentido, las diferencias religiosas no tienen por qué ser un obstáculo si ambos miembros de la pareja se sienten reconocidos y respetados en su fe.
“Cuando el amor crece, la necesidad de cambiar al otro desaparece”
Así, en lugar de ver la religión del otro como una barrera, se puede tomar como una oportunidad para el crecimiento personal y espiritual.
Respetar la Historia Familiar y las Raíces
Cada persona es un reflejo de su historia familiar, sus raíces y sus creencias. La religión, más allá de ser un conjunto de prácticas, representa una conexión con los ancestros y con el sentido de vida de cada individuo. El Psic. Ricardo Torres enfatiza que, rechazar la fe del otro equivale a rechazar su origen y su historia. En cambio, cuando en la pareja hay espacio para validar el mundo interno del otro, la relación se fortalece.
Encontrar un Equilibrio Sin Imposición
Uno de los grandes desafíos de las parejas con diferentes creencias es evitar que uno de los dos ceda completamente a la religión del otro por obligación. La verdadera convivencia no se basa en la victoria de una creencia sobre la otra, sino en la construcción de acuerdos sanos donde ambos se sientan cómodos. La clave está en preguntarse: ¿Cómo podemos convivir con nuestras diferencias sin que eso nos distancie?
El psicólogo Torres nos invita a soltar la idea de que nuestra forma de ver el mundo es la única válida. En su filosofía, la diversidad dentro de la pareja no tiene por qué generar conflicto si se asume con madurez y apertura.
El Rol de los Hijos: Fomentar el Respeto y la Libertad
Si la pareja tiene hijos o planea tenerlos, es importante que acuerden de qué manera se integrará la espiritualidad en la educación de los niños. Más allá de si siguen una religión u otra, lo esencial es que crezcan en un ambiente donde se valore el respeto y la libertad de pensamiento. Torres nos recuerda que un hogar en el que los padres se descalifican mutuamente por sus creencias puede generar confusión y conflicto en los hijos. En cambio, un ambiente donde se les enseñe a mirar con apertura y respeto fomenta un crecimiento sano y equilibrado.
Conclusión:
En última instancia, lo que determina la solidez de una pareja no es la coincidencia en sus creencias, sino la calidad del vínculo y la capacidad de respetarse mutuamente. El Psic. Ricardo nos invita a comprender que cuando hay amor genuino, no es necesario que la pareja piense igual en todo, sino que se respete y se sostenga desde la diferencia. La verdadera espiritualidad en una relación no radica en compartir la misma religión, sino en compartir el mismo respeto y la misma apertura hacia el otro.


