Nuevo Testimonio

Erika

El servicio y acompañamiento me ayudó en todo sentido. En comprender a mi hija, que es por lo que busqué el apoyo psicológico. En comprenderme a mi como persona. A comprender a las personas que me rodean. A buscar ayuda de un profesional porque no podemos con todos nuestros problemas solas, todos deberíamos siempre tener una orientación psicológica.

4 conductas que destruyen una relación de pareja

El Dr. John Gottman, es uno de los pioneros en el estudio de la relación de pareja. Después de analizar durante muchos años, a numerosas parejas, hoy puede afirmar que hay ciertas conductas que son claramente predictoras de divorcio o fracaso de la relación. De la misma manera que las parejas que funcionan bien tienen determinados ingredientes en común (léase 5 condiciones para el bienestar en la pareja), sabemos que hay otras que nos conducen de manera directa a la tristeza, desolación y posterior ruptura.

En esta oportunidad, expondré 4 de estas conductas o destructores que, de acuerdo también con nuestra experiencia profesional, son las que más se evidencian cuando trabajamos con parejas en nuestro consultorio.

4 destructores del amor en la pareja

“La Crítica”

Ejemplo: ¡Te he dicho muchas veces que no te olvides de eso! ¿Qué tienes en la cabeza?…

Si criticas a tu pareja, puede sentirse como si estuvieras atacando su personalidad.

“El Desprecio”

Ejemplo: ¡Cómo si a ti nunca se te olvidara nada! ¿Desde cuándo eres don perfecto!?

Asume una actitud sarcástica y de burla, que seguramente producirá una reacción hostil de la pareja y activará la discusión y los insultos recíprocos.

Este es el más fuerte presagio del fracaso de una relación, y usualmente se alimenta de pensamientos negativos guardados por mucho tiempo respecto a la pareja.

“La Actitud Defensiva”

El cónyuge agresivo no cede a decir “disculpa” o “lo siento”; lo que hace es culpar a la pareja diciendo en esencia: “El problema no soy yo, eres tú”.

“Actitud evasiva”
Polarización

Es posible que ante esas respuestas la pareja no diga nada y se vaya enojado(a). En el futuro evitará otras discusiones temiendo una respuesta negativa por parte de su pareja.

Así se van alejando, distanciándose más y más, a pasar mas tiempo con sus grupos sociales, hasta que el distanciamiento se profundiza y llega la separación.

Con frecuencia cuando trabajamos con parejas nos damos cuenta de que muchas de ellas sufren no por la falta de amor, si no por una mala gestión de ese amor, es decir, no intercambian gestos de amor y cariño, debido asus ocupaciones, trabajos, responsabilidades, su falta de tiempo, el cuidado de los hijos, etc. Todo ello es el escenario perfecto para que ambos miembros sientan que gradualmente su relación sea inestable, por ello es muy importante tratar de evitar que estas conductas continúen en su dinámica relacional.

¡Gracias por haber llegado hasta aquí!

Envío paz a tu camino

Ricardo Torres

Psicólogo